Comunicado – EXTORSIÓN A LA DEMOCRACIA

Los lamentables hechos de los últimos días, vinculados con el acuartelamiento de las fuerzas policiales de las provincias, nos obligan a repensar sin dudas el modelo policial que merece nuestra democracia.

A partir del lamentable papel que jugaron las Fuerzas Armadas en la década del 70 y  su consecuente desprestigio, muchos sectores reaccionarios pusieron sus ojos en las fuerzas policiales como factor de desestabilización institucional y social.

Esto no ha ocurrido solamente en nuestro país, en toda América Latina -bajo la excusa de reclamos salariales-  la Fuerza Policial ha protagonizado incluso hasta tentativas de Golpes de Estado. Tal el caso que ocurrió en Ecuador, cuando el Presidente Rafael Correa concurrió a una reunión para destrabar un conflicto supuestamente “gremial” y terminó secuestrado durante horas en un hospital, poniendo en jaque la democracia de ese país hermano.

En esta ocasión, el reclamo policial de Córdoba desató un reclamo en cadena que puso en estado de asedio a los pueblos de muchas provincias, que se vieron expuestas al saqueo y el vandalismo por parte de bandas delictivas  que justamente estas fuerzas tienen el deber de controlar y reprimir dentro del marco de la ley.

No es casualidad que estos hechos sucedan justamente en el mes de diciembre -que recuerdan la crisis del año 2001- y a horas de cumplirse los 30 años de democracia. Esto merece un fuerte llamado de atención y repudio por parte del pueblo argentino, debe ser rechazado y sin ningún tipo de miramiento  por todos los sectores que constituyen la vida política nacional.

Esto no quita que pensemos a las fuerzas policiales como trabajadores que merecen condiciones de trabajo dignas y un ámbito legal e institucional por donde viabilizar sus reclamos, en calidad de asalariados que son. Esto tampoco quita que se tenga presente el carácter particular que tienen como fuerza militarizada y jerárquica, que ejerce el monopolio de la fuerza que detenta el Estado. Pero una cosa no debe confundirse con otra, el derecho a reclamar un salario digno no implica de ninguna manera un derecho a la insurrección ni a apartarse de la legalidad.

Sin dudas, el derecho de agremiación de las fuerzas policiales es un debate que debe darse la democracia argentina en el marco institucional adecuado.

Desde el Frente de Profesionales y Técnicos de Peronismo Militante instamos a este debate, ya que todos los trabajadores merecen un marco legal y reglamentario a través del cual viabilizar sus reclamos laborales a la autoridad, sin dejar de tener presente que las policías provinciales son fuerzas de seguridad al servicio del pueblo al que deben proteger y de ninguna manera pueden abandonar esta función en el marco de estos reclamos.

Sin perjuicio de ello, elevamos nuestro más enérgico repudio al estado de desprotección y vandalismo al que han sometido las fuerzas policiales al Pueblo Argentino con su accionar, bajo la excusa de un reclamo justo como la recomposición salarial, constituyendo una verdadera extorsión a las autoridades democráticamente elegidas. Estos actos deben ser seriamente investigados, juzgados y condenados con todo el peso de la ley y no deben volver a repetirse. También queremos expresar nuestra más absoluta solidaridad con las familias de las víctimas que han perdido la vida en estos hechos, con quienes han resultado heridos y con todos aquellos que han perdido sus bienes a causa de esta irresponsabilidad.

La democracia del Pueblo Argentino no se negocia!

Viva Perón, Viva Néstor!

Fuerza Cristina!

Frente Profesionales y Técnicos de Peronismo Militante