DERRUMBE en Valentín Gómez y Jean Jaures

Ocurrio-Jean-Jaures-Valentin-Gomez

Una vez más la historia se repite, como en Villa Urquiza, Flores, Parque Chas, Beara, Bmé. Mitre , Palermo, y hoy en ONCE.

Una y otra vez se repite el incumplimiento de ordenanzas, leyes y decretos que establecen normas de seguridad que son elementales por estar destinadas al no menor objetivo que el de preservar la vida de los trabajadores.

Sin embargo, quienes deciden, dirigen y controlan poseen otros objetivos al no invertir en el uso de los elementos y equipos diseñados para evitar estos accidentes, siendo el objetivo mas deseado, el de ahorrarse una buena suma de dinero en la primer etapa de obra, total quienes ponen el cuerpo a los escombros que los sepultan no son ellos.

Todo vale, a los pies del “dios mercado”, porque en el negocio inmobiliario la ecuación económica tiene que cerrar a cualquier costo, aunque esto implique vidas humanas.

Y un pecado imperdonable: hacer caso omiso a las actas labradas por las que, los infractores, ya no pueden exculparse ni liberarse de responsabilidad bajo ninguna excusa.

La UOCRA había denunciado mediante el acta N° 23856, ante la Dirección de Seguridad y Protección del Trabajo Del Gobierno de la Ciudad las siguientes falencias: “falta de protección en aberturas, falta de apuntalamientos de MUROS MEDIANEROS, falta de señalamientos de circulación, FALTA DE SALIDA DE EMERGENCIA, falta de vallados protectores”.

La omisión de colocar las estructuras de apuntalamiento tubular entre medianeras, como sucedió también en el caso del derrumbe en el edificio de Bmé Mitre, es netamente CRIMINAL, dado que al no hacerlo se incurre en una conducta largamente estudiada por el Derecho Penal consistente en crear una situación de alto riesgo, posteriormente introducir a una victima en ese peligro, y finalmente no hacer nada para que se evite el resultado disvalioso, en este caso, el derrumbe y la muerte.

Todo ello agravado por ser una obra perteneciente al GOBIERNO DE LA CIUDAD quien ejerce el Poder de Policía, a través de las agencias gubernamentales de control.

Pero el control gubernamental esta ausente en la Ciudad, dado que todas estas obras siniestradas habían sido inspeccionadas y sus actas de infracción fueron cajoneadas misteriosamente.

Y sin control no hay respeto a la ley que persigue el bien común al ser sustituida por la ley del mas fuerte.

Así, las empresas tratan por todos los medios de bajar los costos, usar poco personal, no pagar a un Professional de la Ingeniería que esté presente en la ejecución de la obra, acelerar los tiempos de esa etapa (la más peligrosa y costosa) lo más rápido posible. Es en pos de bajar los costos que evitan colocar los apuntalamientos necesarios y las estructuras tubulares que contengan a las medianeras, por eso se caen, y no hace falta ser muy experto para darse cuenta de la relación causal entre la omisión (de las empresas y el Gobierno de la Ciudad) y el resultado trágico.

Pero, el lema de éstos es: “la ecuación económica tiene que cerrar”, para lograrlo ponen en marcha la excavadora y le dan para adelante, cargan los escombros en camiones que esperan desde temprano, haciendo fila en la calle y entorpeciendo el tránsito, a veces lo cortan el tránsito en forma imprevista, sin ningún señalamiento de desvío, sin cumplir con las normas de seguridad VIALES. En ese afán de ganar tiempo y dinero no es raro ver los trozos de mampostería que caen de los camiones y quedan diseminados por la calzada. Y a los vecinos, transeúntes y conductores: “Que dios los ayude”…

El incumplimiento de normas de seguridad, el acortamiento de los tiempos y el riesgo que generan para la vida y los bienes es conocido por todos. Tal es así que en algunas obras, al comenzar con la demolición de las viejas construcciones existentes, no se coloca el cartel reglamentario ( o cartel de obra) para evadirse de la responsabilidad por cualquier accidente. En otras obras, con la intención aparentar cumplir con esa obligación legal, se exhiben un cartelito de 0,40 x 0,40 mts. y en letras suficientemente pequeñas, que para lograr identificar a la empresa hay que acercarse prácticamente al lado. Todo ello no es lo que exige el Código de Planeamiento Urbano, el cual impone la obligación de instalar un cartel con los datos de la obra y su responsable, con un tamaño de cartel y letras según el tipo y magnitud de la obra.

Todo sucede ante los ojos de los ciudadanos que se quejan, de los gremios que efectúan actas de infracción y de las agencias gubernamentales, pero los incumplimientos en materia de Seguridad al Gobierno de Macri no Importan.

Todo queda librado a la responsabilidad del director de obra, así lo declaró el mismo Macri cuando dijo: “el profesional es el responsable y le cabe la aplicación de toda la fuerza de la ley”. Pero la realidad demuestra que la gente se MUERE antes del momento de atribuirle la responsabilidad a alguien y eso hay que evitarlo.

En una Ciudad donde el lema es la antojadiza frase “Haciendo Buenos Aires” queda demostrado que la única política de fondo es la de instalar frases de marketing político.

Desde el 2008 a la fecha hubo 36 DERRUMBES, algunos de ellos dejaron solo heridos, pero el total de MUERTOS ya llega a 36.

El mas impactante de los hechos ocurridos recientemente fue en incendio y posterior derrumbe del depósito de la empresa IRON MOUNTAINE donde murieron 10 personas entre Bomberos y personal de defensa Civil. Este edificio había sido inhabilitado y posteriormente habilitado en forma misteriosa.

Lo que demuestra que el único Estado inútil es el estado Ausente.

Eduardo Miguel Ananía

Integrante del Frente Técnico y Profesional del Peronismo Militante