ANTE UNA MEDIDA A CONTRAPELO DE LOS INTERESES DE LOS TRABAJADORES

ANTE UNA MEDIDA A CONTRAPELO DE LOS INTERESES DE LOS TRABAJADORES

Ante la medida de fuerza decretada para el día de la fecha por un sector de la dirigencia sindical (representado por “la pata gremial” del frente rejuntador), la improcedencia e inoportunidad de la huelga del transporte y el piquete generalizado, nos obliga a formular las siguientes reflexiones:

  1. Se invoca la aplicación por parte del Gobierno Nacional de un “ajuste”, cuando los dirigentes propiciantes, son plenamente conscientes de que el ataque especulativo efectuado por los grandes grupos económicos concentrados, formadores de precios, es el principal generador del injustificado aumento del costo de vida, cuyo objetivo consisten ganar una tajada en la puja por la distribución de la renta nacional, a costa de los salarios y las jubilaciones.

  2. Del mismo modo conocen que las alternativas de política económica a la aplicada por el Gobierno, son las del ajuste neoliberal en serio, que, de concretarse, no solo afectará en forma grave y permanente el salario, sino también el empleo y los derechos laborales reconquistados durante la última década.

  3. Con inspirados en apetencias políticas personales, buscan socavar el poder del gobierno, conocedores, de que “a la vuelta de esquina” no los espera la reivindicación de la clase obrera, sino muy por el contrario, la restauración del orden neoliberal conservador.

  4. Resulta un despropósito imponer una medida de fuerza contra el gobierno que ha garantizado once años de paritarias libres, que logró el cuasi pleno empleo, que redujo sustancialmente el trabajo informal, y que, además, derogó a la mayor parte de la legislación de flexibilización laboral dictada en las décadas precedentes, incluida la famosa “ley banelco”, contra la que durante años, despotricó uno de los principales fogoneros del paro, [quien además no puede explicar cómo el gobierno al que consideró el más beneficioso para los trabajadores, desde el primer gobierno de Perón, pasó de la noche a la mañana, a ser el gobierno del “ajuste” y del “hambre”].

  5. ¿cómo pueden explicar hacerle una huelga al gobierno que mejoró sustancialmente los derechos de los trabajadores peor remunerados a través de la sanción de las nuevas leyes para empleados de casas particulares y para trabajadores rurales, o que ha implementado las políticas de cobertura social de los sectores excluidos y vulnerables, más amplias de la región con la extensión del beneficio jubilatorio, con la asignación universal y la asignación por embarazo, etc.?

  6. Se quejan por la aplicación del impuesto a las ganancias, conocedores de que en la década menemista, en lugar de pelear por el porcentaje de un impuesto aplicado a los salarios más altos, peleaban por mantener el trabajo y por llegar a fin de mes los que, con suerte y a costa de la sumisión, lo podían mantener.

  7. Resulta llamativa la invocación de la “inseguridad”, como justificante de la medida, cuando son conocedores de que el planteo amplificado, manipulado y distorsionado del problema del delito (que sabemos que existe y que el gobierno intenta afrontar con la resistencia de las corporaciones judicial y policial), resulta ser el principal caballito de batalla de la alianza neoliberal conservadora, representada por el oligopolio mediático hegemónico, los grandes grupos económicos locales y transnacionales y sus representantes políticos, alineados en la intención destituyente de restaurar sus privilegios a costa del sometimiento de las grandes mayorías.

  8. Sabemos que la afectación de los medios de transporte y el piquete generalizado impedirán a muchos trabajadores concurrir a sus tareas en contra de su voluntad, sabemos también que más allá de los resultados prácticos de la medida, la misma será en cualquier hipótesis, presentada como “un éxito” por la prensa hegemónica, no obstante invitamos a los trabajadores, a aprovechar la oportunidad para reflexionar acerca de quién es el verdadero enemigo de sus intereses y cuales serán las consecuencias en sus empleos, salarios y calidad de vida, si prospera la intención opositora de reestablecer el orden neoliberal que rigió los destinos de la argentina durante décadas, con sus resultados ya conocidos.No es en defensa del gobierno, sino en defensa propia, que los trabajadores deberán rechazar un “paro” espurio y trasnochado.

FRENTE TÉCNICO Y PROFESIONAL DE PERONISMO MILITANTE