TRIPLE FRONTERA Y ESTRATEGIA IMPERIALISTA

Como se ha convertido en un clásico, el informe anual sobre terrorismo del Departamento de Estado de EE.UU reincide, por enésima vez, en señalar la presunta peligrosidad de la actividad que desplegarían determinados grupos supuestamente asentados en la denominada Triple Frontera, que une a Ciudad del Este (Paraguay), Puerto Iguazú (Argentina) y Foz do Iguazú (Brasil), suponiendo la financiación de grupos calificados como terroristas.

Detrás de esta propaganda distorsiva que desde hace más de una década viene desplegando EE.UU. a través de sus agencias de inteligencia, sus voceros diplomáticos y gubernamentales, replicada disciplinadamente por los medios hegemónicos y por políticos lacayos de los países latinoamericano involucrados, se estigmatiza negativamente a una minoría de origen árabe y credo musulmán, que se encuentra afincada, trabaja y forma parte de la comunidad de la zona, con especial relevancia en Ciudad del Este, señalándola como presunta financiadora de supuestos grupos radicales islámicos, mediante denuncias carentes de pruebas, planteadas habitualmente en términos genéricos y potenciales.-

Cabe hacer notar que dicha propaganda ignora y oculta la tarea que despliegan en conjunto Brasil, Argentina y Paraguay mediante distintas políticas de cooperación en materia de lucha contra la criminalidad, como ocurre con el Comando Tripartido de Seguridad integrado por las policías federales de los tres países que realizan operativos conjuntos periódicos o la Red de Integración Regional Universitaria de la Triple Frontera (del lado argentino integrado por la Universidad Nacional de Misiones), que ha realizado aportes valiosos en materia de lucha contra el delito de trata de personas, entre otros ejemplos de cooperación regional en la zona, sin perjuicio de las acciones individuales que realizan las fuerzas de seguridad brasileras en los operativos Ágata o los operativos conjuntos de la Policía Federal, la Afip y la Gendarmería, del lado argentino, etc.-

Así las cosas consideramos esclarecedor hacer saber a la opinión pública que detrás de la propaganda de la potencia hegemónica, se oculta su objetivo estratégico de militarizar la zona, mediante el asentamiento de una base en la Triple Frontera, pretensión hasta ahora frenada por la firme oposición de los países latinoamericanos mencionados.

En efecto, no conformes con las 36 bases, con las que actualmente cuenta EE.UU. al sur del Rio Bravo, una de ellas muy cercana a la zona, en la localidad de Mariscal Estigarribia,.en la hermana República del Paraguay, con su habitual tozudez y prepotencia, el imperio insiste con forzar su intervención en una zona neurálgica desde el punto de vista de los recursos naturales (eje central del acuífero guaraní la mayor fuente de agua dulce del planeta, cercanía con la amazonia, punto estratégico del tránsito fluvial en el cono sur, etc.), económico-político (clave en la intención de horadar al bloque económico/político del Mercosur a fin de forzar el viraje de los países que lo integran, hacia una postura favorable a los acuerdos de libre comercio funcionales a sus intereses, con la intención de imponer a estas naciones, un símil del esquema comercial con el que someten al denominado Bloque del Pacifico) y militar (de dominio completo del Cono Sur, doblegando la resistencia que hasta el momento le han presentado Brasil y Argentina en esta materia).

En el contexto señalado entendemos que resulta imperativo que el gobierno de  nuestro país y los gobiernos de los países hermanos afectados por esta inadmisible injerencia externa, rechacen enérgicamente todo intento de intromisión extranjera en el área, cualquiera fuere el pretexto que se pretenda utilizar en su justificación, sin perjuicio de que los mismos, en ejercicio de su soberanía y legitimidad democrática, profundicen y tornen más eficiente la lucha contra el narcotráfico, el lavado de dinero, el delito en general y la financiación de grupos armados de cualquier procedencia o ideología, convirtiendo a la Triple Frontera en una zona de paz, que sirva de palanca del desarrollo regional, con especial énfasis en el resguardo de los cuantiosos recursos naturales apetecidos por la voracidad norteamericana.

Sigamos construyendo la Patria Grande que soñaron nuestros próceres y que cimentaron en su construcción, líderes de la talla de Chaves, Kirchner y Lula, a partir del memorable rechazo del ALCA y de la conformación de la UNASUR.-

FRENTE TECNICO Y PROFESIONAL DE PERONISMO MILITANTE.-