Triunfo argentino en la ONU. Por un nuevo orden financiero mundial

Triunfo argentino en la ONU. Por un nuevo orden financiero mundial

La obstinación especulativa de los Paul Singer y asociados, con su ceguera cortoplacista de realización financiera, y el empeño del sistema judicial yanqui de aleccionar y escarmentar a los países que emprendan, como la Argentina, el camino soberano del desendeudamiento y la independencia económica terminó por patear en contra del propio corazón del sistema financiero, echando un oscuro manto de duda respecto de la archi remanida seguridad jurídica de Wall Street, tan reclamada por los sectores financieros y sus aliados en nuestras pampas.

El negocio más jugoso de la banca de inversión neoyorquina, las emisiones y reestructuraciones de deuda soberana, ha salido maltrecho de esta disputa. De ahora en más, es probable que ciudades como Bruselas, París o Tokyo, sean plazas más atractivas y confiables que Nueva York para emitir deuda nueva o reestructurada.

Por otra parte, la lógica financiera clásica, que hace corresponder una mayor rentabilidad a un supuesto mayor riesgo (sobretasa conocida como “Prima de Riesgo”) debería ser revisada. Si un juez provincial de primera instancia, con el aval de sus ascendentes en la cadena judicial, ordena el pago del 100% de bonos que se compraron en default y por monedas, esto equivale a equiparar los riesgos soberanos de todas las emisiones mundiales de deuda, sean de Estados Unidos, Japón, Suiza o Ecuador. ¿Por qué razón países como, digamos, Perú, deberían pagar una sobretasa de tres o cuatro puntos por sobre la que paga Estados Unidos, si se pretende que la justicia de ese país garantice el pago 100% de cualquier deuda soberana?

Hubo voces que advirtieron el peligro, empezando por el mismísimo FMI, y siguiendo por la banca comercial norteamericana. De pronto, lo más rancio del sistema financiero internacional se solidarizaba con la justa causa argentina. Estaban pensando en sus negocios, no en otra cosa. Algún pope llegó a decir por ahí “detesto tener que estar de acuerdo con la Argentina”.

Los apoyos genuinos hacia la Argentina, de los organismos subcontinentales, de una holgada mayoría de la OEA, y del G77+China, hasta hoy habían tenido valor simbólico, pero no efectivo.

Hoy, la Asamblea General de la ONU, con 124 votos a favor, 11 en contra y 41 abstenciones, aprobó la iniciativa de promover un sistema multilateral de regulación de reestructuraciones de deuda soberana con el objetivo de “aumentar la eficiencia, la estabilidad y la previsibilidad del sistema financiero internacional”. Esto equivale a decir: La miserable extorsión judicial – financiera a la que se ve sometida la Argentina, país cuyo gobierno reestructuró exitosamente una deuda heredada de 170 mil millones de dólares, que viene cumpliendo desde hace nueve años con los pagos de la misma en tiempo y forma, y que al mismo tiempo redujo su endeudamiento externo de un 191% a un 20% del PBI, no debe volver a suceder.

Un considerable conjunto de naciones, solidarias o interesadas, le da la razón a la Argentina, genera un apoyo internacional muy enérgico y neutraliza la ruin propaganda buitre que intenta colocar falazmente, a nuestro país, como una republiqueta gobernada por delincuentes incumplidores de las leyes y los contratos, aislando a los sectores y estados minoritarios, que apañan a la peor lacra del poder financiero internacional, fortaleciendo moral y políticamente a la enérgica postura que sin duda, se hará valer, en las negociaciones que lleva adelante nuestro Gobierno.que sin duda, se hará valer en las negociaciones que lleva adelante nuestro Gobierno.

No obstante, no parecen haber tomado nota los buitres de adentro, tanto los que ocupan bancas en el Parlamento, como los que blanden micrófonos y teclados de computadoras para desprestigiar al Gobierno Popular, ni los economistas mercenarios del sistema financiero, que no atinan otra cosa que repetir la monserga “hay que pagar”.

Desde el Frente de Profesionales y Técnicos de Peronismo Militante, instamos a la militancia a redoblar la lucha, a llevarla a cada ámbito de debate. No debe permitirse que las fuerzas antinacionales y antipopulares puedan siquiera echar una sombra de peligro sobre una década de logros solo equiparables a los alcanzados por el General Perón en materia de soberanía económica y financiera.

Frente Profesional Peronismo Militante