Una afrenta al Compañero Aníbal Fernández, un ataque a la soberanía popular

Una afrenta al Compañero Aníbal Fernández, un ataque a la soberanía popular

Como es de público conocimiento, el conglomerado mediático que pretende recuperar para sí los resortes de las decisiones políticas y económicas del país, perdidos a partir de la restauración del Movimiento Nacional y Popular, en mayo de 2003, ha intentado asestar, mediante una burda y artera operación de prensa, un golpe al decoro y credibilidad del Compañero Aníbal Fernández.

Tal afrenta merece nuestro más drástico repudio, no solo en defensa del buen nombre y honor del Compañero ofendido, cuya trayectoria militante habla de su lealtad, honestidad, capacidad y eficiencia, demostradas en cada una de las responsabilidades que ha debido asumir, en favor de la causa Nacional, sino además, en defensa de la soberanía popular, cuya voluntad y decisión se intenta torcer, con la fábula montada por los esbirros de la hegemonía mediática.

En efecto, lo que persigue la vil maniobra perpetrada, es cumplir una doble finalidad, por un lado, la de forzar la decisión popular en favor de candidatos, a los que presume más afines a sus espurios intereses, y por el otro, la de aplicar una suerte de “castigo ejemplar”, a un dirigente que no se somete a sus designios, para disciplinar al resto de la dirigencia, mostrándole lo que “le espera al que saque los pies del plato”.

El torpe simulacro llevado a cabo adquiere ribetes delirantes, tales como la utilización de la casa de una diputada que se atribuye la condición de fiscal moral de la república, para cobijar a un delincuente y montar parte del show, o pretender que vale más la palabra de un condenado a prisión perpetua que la del Jefe de Gabinete de Ministros de la Nación.

Seguramente, la patraña ejecutada tendrá la corta vida que le otorga su contradicción con las constancias de la causa judicial, en la que se intenta involucrar al Compañero Aníbal Fernández, la calaña de los personajes utilizados y la verdad material que finalmente prevalecerá; pero el objetivo es otro, se pretende “embarrar la cancha” del proceso electoral y enlodar la trayectoria del Compañero, a quien, (como tantos otros dirigentes y militantes injuriados y calumniados), con la desmentida tardía, minimizada y disimulada, se lo quiere dejar manchado con la sombra de la sospecha.

Con metodología similar a la utilizada en su momento, por la acción psicológica de la dictadura militar, se busca inculcar, en sectores afines de la opinión pública, el “algo habrá hecho”, para justificar, en este caso, una suerte de “muerte política” del dirigente menoscabado.

No obstante desde este Frente, confiando en la madurez del pueblo y la firmeza de convicciones de quienes integran el Movimiento Nacional y Popular, creemos firmemente que la verdad, la justicia y la soberanía popular, se impondrán contra la infamia y la difamación montada por los voceros del denominado “círculo rojo”.