La patria es el otro

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Cuando la naturaleza castiga con saña a nuestros compatriotas inundados, no podemos menos que solidarizarnos con sus penurias, y hacer lo que se encuentre a nuestro alcance para aliviar sus padecimientos.

Como ocurre generalmente cuando las aguas bajan turbias, son los más humildes los primeros y más castigados, aun cuando ellos sean los menos responsables, de los desaguisados que nuestra sociedad materializa contra el orden de la naturaleza; es por tal razón que debemos redoblar los esfuerzos por el otro, en este caso, afectado por la tragedia.

Bajo tales circunstancias no podemos pasar por alto la hipocresía y el cinismo con los que se ha expresado la oposición política y mediática, ante las inundaciones que afectan al noroeste de la Pcia. de Buenos Aires, al Sur de Santa Fe y al Sur de Entre Ríos, tratando de obtener una ventaja electoral a partir de la desgracia ajena, apelando al golpe bajo y a los lugares comunes, evidenciando un notorio oportunismo y contradicción de sus dichos con sus acciones.

Sin dejar de asumir las responsabilidades que le caben al Proyecto Nacional y Popular, tanto por lo que falta hacer en materia de infraestructura, como por lo que debe profundizarse en materia control, administración y penalización, respecto del uso y abuso del recurso suelo y de los recursos hídricos, vale la pena señalar algunas de las referidas contradicciones, para que el pueblo tenga el panorama más completo de la situación.

Así por ejemplo mientras las patronales agropecuarias se rasgan las vestiduras por las poblaciones afectadas, en la práctica “colaboran” cavando canales clandestinos para que sus campos desagoten más rápido, agravando la situación de los que dicen compadecerse, y mientras se quejan de la “falta de inversión”, presionan para pagar menos impuestos y así desfinanciar al Estado, anunciado un próximo paro de comercialización, que no solo perjudicará al Gobierno, sino también a todo el resto de la sociedad, inundados incluidos.

Siguiendo con las contradicciones, un ex intendente, hoy diputado y candidato presidencial, se queja por las consecuencias de un fenómeno, que obedece a múltiples causas, entre otras, al relleno y elevación de humedales naturales y valles de inundación en la cuenca del Río Luján, efectuados al compás del negocio inmobiliario, de los countries y barrios cerrados, que bajo su intendencia se aprobaron a diestra y siniestra, afectando el curso, caudal y desagote del rio.

Asimismo luce incoherente la premura actual de los legisladores del frente rejuntador, por la declaración de la “emergencia hídrica y climática”, cuando sus senadores provinciales empantanaron en la legislatura de la Provincia de Buenos Aires, un conjunto de 19 iniciativas legislativas, destinadasentre otras cosas, a la preservación de humedales, a la creación de reservas de equilibro natural periurbano, y a la creación de fondos fiduciarios para atender a la emergencia hídrica, que fueran impulsadas por el Cro. Gabriel Mariotto a instancias de la ingeniera Stella Maris Alló, a lo que los rejuntadores respondieron con el consabido “no sé pero me opongo”.

Por su parte el candidato presidencial por la restauración neoliberal conservadora, también se suma al coro del lamento por “falta de inversiones”, desconociendo los cuantiosos recursos aplicados tanto el por el Estado Nacional, como por el Provincial, a las cuencas del Rio Salado, del Reconquista, y también del Lujan, entre otros, ignorando la multicausalidad de fenómeno y prometiendo soluciones mágicas, cuando aún no se dignó ni siquiera reparar los daños sufridos por las víctimas de la inundación de 2012, acontecida en su propio distrito.

Por otra parte el candidato Macri pretende comparar maliciosamente, la problemática de un distrito cuya superficie no llega a los 300 km. cuadrados, con la complejidad de una provincia que solo en su cuenca del Río Lujan, cuenta con casi 3000 km cuadrados, y cuando además, tiene a su disposición 10 veces más recursos presupuestarios, que los que maneja la provincia de Buenos Aires, medidos por cantidad de habitantes.

Para finalizar los corifeos de la oposición que habitualmente levantan la voz en contra de toda intervención estatal para regular los mercados, incluido el inmobiliario o la explotación de la tierra, profesando la fe del libre mercado, ahora sufren un súbito (y oportunista) ataque de estatismo regulador e intervencionista, clamando por inversiones públicas, sin explicar de dónde obtendrían su financiamiento, ni en que consistirían las obras prometidas.

Compañeros no nos dejemos engañar por los cantos de sirena, sumémonos a la campaña solidaria en apoyo de aquellos a los que les espera un doloroso retorno a sus hogares, demostrando que cuando afirmamos que “la patria es el otro”, se trata de algo más profundo y concreto que un mero eslogan de campaña.

FRENTE TECNICO Y PROFESIONAL DE PERONISMO MILITANTE.