SE ROBARON TODO, HASTA LOS VOTOS

En una acción que no deja de sorprender, lo dueños de la transparencia, el honestismo, pero sobre todo del cinismo, impidieron, aún lo hacen, que la población conozca el resultado de las elecciones del principal distrito del país.

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Lo que valen son los medios, y sobre todo la imagen que estos proyectan, sea verdad o no, eso es lo de menos. Esta es la máxima DuranBarbista, y fue aplicada al pie de la letra, ya no en una campaña electoral, sino y aún más grave, a una elección y su resultado. El pasado domingo, en la Provincia de Buenos Aires se enfrentaban con mayor claridad que nunca, dos modelos de país. Era el pueblo bonaerense, el que debía decidir. Por un lado la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, con una campaña austera, sin dinero ni “medios” de ningún tipo, proponía discutir el modelo de país, el rumbo económico, los pesares que recaían en cada ciudadano que perdía el empleo o su capacidad de compra y subsistencia. Por el otro un candidato desconocido, a pesar de haber sido Ministro de Educación Macrista hasta hace días, que requirió del apoyo frenético de la Gobernadora Vidal, para acallar sus furcios e intentar trasladarle parte de su buena imagen. El pueblo salió a votar, el bunker oficialista tenía preparada la fiesta, había que festejar. Las pantallas mostraban un arrollador triunfo de Cambiemos en la provincia de Buenos Aires, 7 puntos arriba. El presidente bailaba, los globos y la música daban entorno a la fiesta oligofrénica de los dueños del país. Las cámaras mostraban la alegría, la Gobernadora agradecía a los bonaerenses con tono de niña de primaria, pero se preservaron cuidadosamente de no decir GANAMOS en la provincia. A las 12 horas el bunker cerró sus puertas, la población había observado “los resultados”.

Durante la madrugada y post festejo frenético de quienes se autoproclamaron ganadores, comenzó la carga de los datos de las secciones electorales que eran favorables a UNIDAD CIUDADANA. Los números reflejaban que CFK se acercaba, de 7 puntos quedó a 4, a 3, a 2 hasta llegar a menos de un punto. Esto estadísticamente es imposible si la carga de datos es aleatoria. El gobierno secuestró los datos, creo la escena televisiva, le dijo al país que habían triunfado y luego comenzó a cargar la realidad. Para las 4 am CFK estaba a décimas de superar al candidato Bullrich, en ese momento vino la segunda sorpresa de la operación, se suspende la carga dice Adrián Pérez, Secretario de Asuntos Políticos del gobierno. Jamás permitirían que algún medio conjugara el día lunes las dos palabras prohibidas: GANÓ CRISTINA.

Pasaron 48 horas y nadie sabe quién ganó el principal distrito del país. Era la primera elección que les tocaba organizar a nivel nacional, hoy pregunté en mi trabajo quien había ganado en la provincia de Buenos Aires, 3 compañeros respondieron que CAMBIEMOS, 2 dijeron que había empate, como si eso pudiera suceder. Nadie dijo que ganó Cristina, la operación fue exitosa sin dudas. Cuando en 10 días sepamos los resultados finales de las más de 1.500 mesas que el gobierno se niega a escrutar, si es que llega a suceder, el triunfo de Cristina solo será reproducido en las redes en algún portal con menos seguidores que Lousteau. La carga del escrutinio definitivo, y lo podemos comprobar con la aplicación móvil de las elecciones, ha sido superior al 97% en los distritos favorables a CAMBIEMOS. Los distritos populosos y ampliamente favorables a Unidad Ciudadana como Matanza, Berazategui, etc tienen una carga inferior al 93%.

Pero como toda operación, lo que aquí hay es planificación y ejecución. Se cargaron los datos de manera sesgada, se creó la imagen televisiva del triunfo, se realizó el festejo, se fueron todos del bunker, luego se dieron los datos hasta el límite del propio triunfo, y ahí se terminó todo. Eso se llama fraude, acá y en CAMBIEMOS. Capítulo aparte merece la elección de Santa Fe que ganó Agustín Rossi, donde el método fue similar, pero finalmente se dieron los datos a conocer.

Debemos concluir que esta gente es capaz de todo, incluso de no respetar un resultado electoral ahora que juegan a ser demócratas. También que Cambiemos hizo una gran elección en distritos muy importantes como la CABA, Córdoba e incluso la provincia de Buenos Aires, a pesar de la derrota, escueta por cierto.

El Peronismo que reniega de la etapa pasada deberá entender, a fuerza de votos, que solo CFK hoy, puede ganar Buenos Aires con los medios, el poder judicial, el aparato mediático y económico en contra. También que estos muchachos no son anti-kirchneristas, sino profundamente antiperonistas, el Peronismo Cordobés lo entendió el pasado domingo, y pagó el precio de su apoyo a Macri en detrimento de Scioli en 2015.

Debemos rearmar un gran Frente Nacional, debemos entender que CFK es su mayor expresión, pero que también hay otras que deben acompañar. Esta tarea demanda planificación, militancia y una cuota de astucia. Sino emprendemos la tarea con el norte en octubre, la oligarquía gobernante puede consolidarse y realizar su plan de entrega nacional, con el apoyo de buena parte de la sociedad.

Joaquín Labarta Liprandi

Organización Nacional Peronismo Militante