OTRA VEZ SOPA, DIGAMOS NO AL FMI

La imagen puede contener: 1 persona, primer planoVertiginosamente el gobierno neocolonial de la alianza Cambiemos, ha llevado al país a una crisis económica y financiera de tal magnitud, que puede derivar en uno de los tantos episodios de insolvencia, a los que nos tienen acostumbrados las gestiones neoliberales, que a lo largo de nuestra historia, se obstinan en hacer culto del endeudamiento externo irresponsable, del subsidio a la fuga de capitales y de la destrucción del aparato productivo nacional, en pos de aperturas comerciales y financieras temerarias, concebidas en favor de una inserción subordinada y dependiente de nuestro país, en la economía global.

Para peor, en la circunstancia actual, ni siquiera se han detenido a considerar el contexto internacional hostil a su afán aperturista, marcado por el proteccionismo explícito o encubierto ejercido por las economías centrales.
Con inicio en un “acuerdo” ruinoso y contrario al interés nacional, arribado con los fondos buitre y consentido por el “opo-oficialismo” cogobernante, se reanudó la política de endeudamiento acelerado, acompañado por la desregulación y apertura de los mercados cambiario, financiero y comercial, que generó un escenario, de beneficio exagerado para el capital especulativo y desincentivo para la inversión productiva de largo plazo, en definitiva, castigando a la producción nacional, a la que se somete a una competencia desigual y desleal con la avalancha importadora, destruyendo empleo registrado y de calidad, en los sectores productivos.

Así, con record de fuga de capitales, record de déficit de la balanza comercial y de la cuenta turismo, se configuró a un grave quebranto en la cuenta corriente, generando asimismo un incremento incesante del déficit fiscal, a consecuencia del aumento de las partidas presupuestarias destinadas a pagar los servicios de la deuda, a lo que se suma la rebaja de impuestos a los sectores concentrados de la economía.
El déficit así inducido no llega a compensarse con la supresión de subsidios a las tarifas de servicios públicos, ni con la rebaja de jubilaciones y asignaciones sociales, ni con la reducción de la inversión en salud, educación y ciencia y tecnología.

El dantesco cuadro se completa y agrava, con un déficit cuasifiscal monumental, gestado por vía del festival de Lebacs que ha emitido el Banco Central, que solo ha servido para acrecentar la ganancia extraordinaria de la especulación cortoplacista, contribuyendo a provocar una desmesurada necesidad de financiamiento.

El cúmulo de medidas de política económica descriptas, que combinan la aplicación dogmática del viejo ideario neocolonial, que anida en la clase dominante encaramada en el poder, con una alta dosis de torpeza, mala praxis y favorecimiento de negocios personales, han dilapidado en apenas dos años, todo el esfuerzo que representó la política de desendeudamiento llevada a cabo por el gobierno anterior, “llevándose puesto”, el esfuerzo realizado por dicho gobierno y por el pueblo argentino en 12 años de gestión, malogrando una vez más nuestra legítima aspiración de independencia económica.
Tan irresponsable e ineficiente ha sido la gestión del gobierno en materia económica, que hasta ha generado una crisis de confianza en los propios factores de poder que lo sostienen, a punto tal que las golondrinas especulativas vuelan raudamente de la volátil plaza financiera local, a destinos más seguros, para saciar su apetito de ganancia.
En este marco la restauración neocolonial no ha tenido mejor idea que la de recurrir, mediante un desesperado manotazo de ahogado, al salvavidas (de plomo) del Fondo Monetario Internacional, organismo con una actuación de triste memoria para el pueblo argentino, que nos exime de mayores comentarios acerca de sus reiteradas y fracasadas incursiones en nuestra economía.

Va de suyo, que con los préstamos a requerirse, el FMI pretenderá imponer sus típicas recetas que profundizarán el ajuste, la rebaja de salarios y jubilaciones, la precarización laboral, el desfinanciamiento del sistema previsional, agudizando la desocupación, la recesión, la destrucción del aparato productivo y la desinversión en salud, educación y ciencia y tecnología, agravando la crisis social en la que nos ha sumergido el gobierno.

El nuevo endeudamiento con el Fondo, solo servirá para continuar financiando por un tiempo la “bicicleta financiera”, las ganancias de los especuladores y la fuga de divisas, profundizando la dependencia, la reprimarización de nuestra economía y la exclusión social.
Esto ya lo vivimos y lo pagamos con la sangre de compatriotas asesinados, en las trágicas jornadas de diciembre de 2001.

Es por ello que repudiamos la pretensión del gobierno de retornar al sometimiento a las políticas del FMI, ente que no es más que un conjunto de burócratas puestos al servicio de la usura internacional.
Asimismo advertimos que la intención de la alianza gobernante de eludir el control del Congreso, por el atajo de la Ley de Administración Financiera, que adelantan algunos de sus voceros habituales, constituiría un grave error político, y viciaría de inconstitucional a todo acuerdo con el Fondo, ya que la normativa que se invoca, viola los artículos 75 incisos 4.- y 7.- y 76 de la Constitución Nacional, en materia de atribuciones del Poder Legislativo, en el arreglo de la deuda externa.

Invitamos a todos aquellos legisladores que pregonan su pertenencia al campo nacional y popular, a rechazar y denunciar toda iniciativa del gobierno, que nos regrese al sometimiento a las políticas retrógradas y antipopulares del FMI.
No tenemos dudas que aquellos que vuelvan a defeccionar, en pos de un supuesto servilismo práctico, como ya lo hicieron en oportunidad de la capitulación con los fondos buitre, o apoyando el “blanqueo” para amigos, socios, testaferros y familiares, sin obligación de repatriar capitales, entre otras de las tantas medidas que han desembocado en la crisis actual, serán corresponsables de la debacle por venir, y recibirán, más temprano que tarde, el repudio generalizado de nuestro pueblo.

FRENTE TECNICO Y PROFESIONAL DE PERONISMO MILITANTE